A casi todo amante del Kratom se le ha pasado por la cabeza la posibilidad de poder tener sus propias plantas. Si bien llegar al autoconsumo es difícil, cada vez resulta más fácil hacerse con plantas de Kratom en España.
Si estás dispuesto/a a intentarlo, te enseñamos paso a paso qué debes hacer para que tus plantas crezcan fuertes y sanas.
Tabla de contenido
ToggleConsideraciones previas sobre el cultivo de Kratom
Hay varios detalles a tener en cuenta sobre el cultivo de Kratom si vives en España.
¿Es viable el autoconsumo? Expectativas realistas
- Clima
- Superficie disponible
- Tiempo de crecimiento de los árboles
¿Cómo afectan los factores ambientales a la concentración de alcaloides?
Clima: ¿se puede cultivar en exterior?
La Mitragyna speciosa es una planta nativa del sudeste asiático, adaptada a un clima tropical húmedo con las siguientes condiciones:
Temperaturas medias: 25 °C – 32 °C
Humedad relativa: 80 % – 95 %
Precipitaciones: > 2000 mm anuales
Lluvias regulares durante gran parte del año
Sin heladas ni cambios térmicos bruscos
Suelos ricos y bien drenados
Alta humedad ambiental y del suelo
Fotoperíodo estable (12/12 h casi todo el año)
En España estas condiciones no se dan, pero sí estamos en ventaja respecto al norte de Europa. Hay regiones en nuestro país más aptas para el cultivo de Kratom que otras:
Listamos las regiones españolas de muy alta compatibilidad a baja compatibilidad:
- Islas Canarias: muy alta compatibilidad con el cultivo de Kratom en exterior en zonas húmedas.
- Mediterráneo costero: alta compatibilidad con un riego y protección ligera frente al calor intenso.
- Norte (clima oceánico): compatibilidad moderada, necesita protección invernal frente a las bajas temperaturas.
- Interior: en la meseta central, Andalucía interior y Extremadura la compatibilidad es baja, pues requiere riego, sombra parcial y protección frente a las heladas.
- Zonas montañosas: compatibilidad muy baja.
¿Cuándo comienzo a cultivar Kratom?
Si vas a cultivar en interior y logras un microclima adecuado, puedes hacerlo en cualquier momento.
Recomendamos esperar al menos al inicio de la primavera si planeas trasladar las plantas al exterior. De esta forma, las plantas serán los suficientemente fuertes una vez comience el otoño para adecuarse al clima exterior.
La única excepción es Canarias, dónde se puede comenzar el cultivo casi todo el año. Otra excepción es que hayas conseguido semillas frescas en otoño o invierno: es mejor tratar de germinarlas pronto en invernadero que esperar a la primavera y que se vuelvan inviables.
Legalidad: ¿puedo cultivar Kratom en España sin problemas?
Sí, puedes cultivar Kratom ya que no es una planta prohibida: no está regulada como psicoactiva, no figura en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras ni en ninguna lista de plantas tóxicas prohibidas para el cultivo doméstico.
Debes considerar que si en el futuro se prohíbe, su tenencia sería ilícita. Por otra parte, es una forma en la que un consumidor habitual podría asegurarse un suministro: el consumo propio está despenalizado y tener unas pocas plantas es un riesgo menor que importar periódicamente las hojas trituradas.
Por supuesto, su venta como producto dirigido a consumo humano está prohibido. Para dudas relacionadas con la legalidad, te dejamos un artículo:
Cultivo de Kratom: ¿cómo empiezo?
En primer lugar, necesitas saber si tienes acceso a semillas o esquejes. Sin duda, recomendamos los esquejes. Si los consigues, es recomendable montar un invernadero antes de recibirlos.
Montaje de un invernadero
El cultivo en un invernadero recreando las condiciones de su hábitat natural es la forma más eficiente de hacer crecer nuestras plantas, aunque requiere tiempo, espacio y dinero.
Te detallamos como debe de ser el armario de cultivo ideal y te damos varias ideas para conseguirlo:
- Estructura: puedes montar una estructura casera o bien optar por comprar un armario de cultivo. En cuanto a tamaño, 50x50x160 cm es un buen comienzo.
- Aislamiento: este es un punto clave, pues mantener las plantas a una temperatura adecuada es un reto en inverno. El aislante más barato es el plástico de burbujas, seguido de una esterilla térmica de aluminio. Este último es más recomendable ya que al estar forrado de aluminio ayuda a reflejar la luz.
- Automatización: para que las condiciones sean estables, recomendamos usar un Arduino que lea temperatura y humedad del interior del invernadero. Según los datos obtenidos, puede apagar o encender mediante relés la calefacción, ventilación, humidificador…
- Calefacción: necesitarás un calefactor cerámico de al menos 120 W para alcanzar 26-28ºC durante el ciclo diurno, que debe estar dentro del invernadero para calentar de forma eficiente.
- La potencia depende del aislamiento y el tamaño del invernadero.
- Para automatizarlo, necesitas un termostato o una solución integral de automatización usando un microcontrolador tipo Arduino.
- Necesitas aislar las plantas del flujo de aire caliente con algún elemento ignífugo si es necesario, así como aplicar precauciones para evitar un posible incendio.
- Iluminación: si usas un armario de cultivo, necesitarás iluminación artificial ya que las paredes son opacas. Una lámpara LED de cultivo (luz de color violeta) de 200W es suficiente.
- Ten en cuenta que las lámparas se calientan bastante.
- Puedes automatizar el ciclo encendido/apagado mediante un temporizador de enchufe.
- Ventilación: basta con un pequeño ventilador de 5V o 12V que se active durante 1 minuto cada 15 minutos, por ejemplo.
- El aire exterior suele entrar mediante tubos flexibles de aluminio, y muchos armarios de cultivo tienen entradas para conductos de aire flexibles usados en extractores de cocina.
- De nuevo, lo más recomendable es automatizar la ventilación con un Arduino o similar.
- Humidificación: la forma más económica para mantener la humedad entorno al 70-80% es usar un nebulizador ultrasónico.
- Los hay muy baratos que se conectan mediante USB, por lo que se puede automatizar mediante un relé, un Arduino y un sensor de humedad.
Cultivo a partir de semillas
Con una simple búsqueda, es fácil encontrar vendedores europeos que venden semillas de Kratom de diferentes variedades.
Meterse a cultivar Kratom mediante semillas parece lo más fácil: son relativamente baratas y están disponibles dentro de la UE, con lo que no hay que lidiar con aduanas ni altos tiempos de espera.
Sin embargo, desde KationicKratom no recomendamos usar semillas debido a su baja o nula tasa de éxito en la germinación.
En el sudeste asiático, las plantas suelen dar semillas entre octubre y enero. Estas dejan de ser viables muy rápidamente, por lo que es posible que no logres germinar ninguna (nos ha pasado).
Si las consigues poco después de ser recolectadas, estarás en una época del año poco recomendable para su germinación, por lo que necesitarás aplicar luz y calor en un semillero cerrado.
Si optas por esta vía, consulta al vendedor cuando fueron recolectadas: si tienen más de un mes, es probable que no brote ninguna.
Germinación de las semillas de Kratom
Cuando recibas tus semillas de Kratom, lo que verás es que hay cápsulas (también llamadas vainas), que contienen dentro varias decenas de semillas. Estas son muy pequeñas y alargadas:

Utensilios necesarios:
- Semillero cerrado (con tapa transparente)
- Sustrato ligero, húmedo y aireado:
50 % fibra de coco
25 % perlita o vermiculita
25 % humus de lombriz (opcional)
- Pastillas de turba o jiffy de coco es otra opción
- Luz artificial: opcional pero recomendado, pues las semillas requieren luz para germinar (son fotoblásticas positivas).
- Mantener la luz artificial de 16 a 18 horas al día
- A 10-20 cm del semillero
- Estera calefactora para semillero: opcional pero también recomendado.
- Mantener las semillas a 25-30 ºC.
- Riego: mantén el sustrato húmedo usando agua destilada o de ósmosis inversa y ajusta el pH a 5,8-6,2 usando ácido fosfórico. Evita añadir fertilizantes químicos a las plántulas para evitar toxicidad por exceso de sales, así como CalMag ya que frena el crecimiento de las plantas.
- Fitosanitarios: conviene tenerlos a mano pero solo aplicarlos si hay una plaga. Las más comunes en los semilleros de Kratom son:
- Araña roja: se puede combatir con aceite de neem, jabón potásico (fácil de encontrar en Mercadona) o acaricidas comerciales.
- Mosca de la humedad: las larvas dañan las raíces, lo recomendable es eliminar los adultos con trampas adhesivas amarillas.
- Trips: también se eliminan con aceite de neem o jabón potásico en fases tempranas. Poner trampas adhesivas azules como preventivo es buena idea.
- Pulgones: pueden aparecer en plántulas ya brotadas, el jabón potásico es efectivo.
- Hongos: hacen que las plántulas colapsen de forma repentina, el tallo muestra podredumbre en la base. Debido a su letalidad, es recomendable aplicar antifúngicos comerciales y evitar el encharcamiento del sustrato.
Una vez preparado el semillero, ves estrujando suavemente las cápsulas para que salgan las semillas y deja que caigan sobre el sustrato ya húmedo. Aprieta ligeramente con el dedo pero no las entierres.
Si todo va bien, las semillas germinarán en 2 a 4 semanas. Espera a que las plántulas tengan de 3 a 5 cm de altura para trasplantarlas.
A partir de aquí, el cultivo continúa de la misma forma que el de los esquejes.
Cultivo a partir de esquejes
En Europa, hasta hace poco tiempo era muy difícil conseguir esquejes de Kratom.
Esto se debía a que no existían cultivos de Mitragyna speciosa en nuestro continente, por lo que los esquejes debían de importarse desde el sudeste asiático. El largo tiempo de expedición, sumado a las retenciones aduaneras, hacía difícil que la planta sobreviviera al largo viaje.
Ahora existen varios proveedores de esquejes, pero no siempre es fácil encontrarlos: debido a su naturaleza, no hay stock todo el año (te recomendamos comprar solo en primavera y verano).
Si encuentras un proveedor de esquejes, trata de buscar reseñas y procura que envíe desde la UE. De esta forma, los envíos son rápidos y no hay trabas con aduanas, lo que aumenta las posibilidades de que nuestras plantas lleguen vivas.
Si te lo puedes permitir, compra más de un esqueje por si alguno no sobrevive.
Preparaciones previas
Antes de recibir los esquejes, debes de tener preparado los siguientes utensilios:
- Utensilios imprescindibles:
- Invernadero: idealmente, tiene que ser como el que hemos descrito, capaz de recrear unas condiciones ambientales óptimas. En caso contrario, lo mínimo es un pequeño invernadero casero, de unos 50 cm de altura para empezar.
- Macetas: deben ser pequeñas, de unos 10 cm de diámetro y con agujeros de drenaje en el fondo.
- Sustrato: el sustrato universal retiene mucha agua, lo que puede causar asfixia radicular. La siguiente composición da buenos resultados:
- 50% sustrato para plantas acidófilas
- 30% turba de coco
- Si tu fibra de coco no está lavada y tamponada, debes hidratarla usada una solución de CalMag a una concentración de 1 mg/mL y ajustar el pH a 6-6,5 usando ácido fosfórico
- 20% perlita
- Humus líquido.
- CalMag: cualquier solución comercial sirve.
- Ácido fosfórico: el ácido fosfórico de grado alimentario es el más fácil de comprar. Una pequeña cantidad, como 100 mL, puede durar años.
- Termómetro e higrómetro: una simple estación meteorológica doméstica es suficiente. Necesitas conocer la temperatura y humedad del invernadero.
- Medidor de pH: necesario para ajustar el pH del agua de riego y medir el pH del agua de drenaje. Un medidor electrónico es mucho más fiable que las tiras reactivas, pero más caro.
- Utensilios opcionales:
- Fitosanitarios: recomendable tenerlos a mano para reaccionar rápido ante una plaga. Pueden ser productos como el jabón potásico, aceite de neem, extracto de canela… Otros fitosanitarios de origen químico pueden ser usados pero con cuidado, ya que pueden resultar fitotóxicos para las plantas jóvenes.
- Luz artificial: opcional si es verano, imprescindible si recibes los esquejes durante el resto del año o usas un armario de cultivo opaco. Hay que esperar al menos 1 semana a que se adapten los esquejes antes de usarla.
- Humidificador: si no consigues que la humedad sea alta (>75%), un humidificador por ultrasonidos hace el trabajo. Basta con 1,5W para aumentar considerablemente la humedad dentro del invernadero.
Primeros pasos una vez has recibido los esquejes
Una vez has recibido el paquete, conviene no demorar su desembalaje para evitar estrés adicional a la planta, causado por la falta de oxígeno y luz.
Recomendamos hacer fotos durante el proceso, de esta forma podemos reclamar al vendedor en caso de defectos.
El primer paso es retirar el envoltorio que cubre las hojas y secar con cuidado las que estén mojadas por la condensación, así como retirar las hojas muertas.
Durante el secado, observa si hay signos de cualquier plaga, prestando especial atención en el envés de las hojas. Si es así, haz una foto para reclamar al vendedor de forma inmediata.
Con cuidado, trasplanta los esquejes a las macetas con el sustrato ya preparado. Tiene que estar húmedo pero no encharcado. No olvides retirar todo el musgo Sphagnum si el vendedor lo ha añadido al sustrato para preservar la humedad.
Las raíces tienen que quedar complemente cubiertas. Si ves que en un esqueje las raíces salen desde muy arriba y la maceta no tiene altura suficiente para cubrirlas todas, tienes dos opciones:
- Usar una maceta algo más grande, pero no mucho más, ya que una maceta pequeña promueve el crecimiento radicular.
- Envolver la base con un pequeño cilindro de cartulina o plástico, asegurarlo con bridas y rellenar con sustrato.
A continuación, introduce las plantas en el invernadero, evitando que las hojas toquen el plástico protector. Si lo tocan, se pueden humedecer y pudrir.
¿Qué hago si mis esquejes han llegado mal?
Si tus esquejes han pasado mucho tiempo de trayecto o han sido sometidos a condiciones muy estresantes, pueden presentar diferentes síntomas:
- Caída de todas las hojas.
- Poda apical natural: puedes ver que la parte superior del tallo junto con los brotes de hojas se han separado del esqueje.
- Crecimiento de raíces a lo largo de todo el tallo.
Aunque ver el esqueje en tales condiciones es decepcionante, aún hay esperanza si el sistema radicular está sano.
Si no hay signos de pudrición en las raíces o la base del tallo, procede al trasplante como si el esqueje estuviera sano. Si hay alguna raíz podrida (las sanas son de color blanco), córtala con una tijera esterilizadas con alcohol. Corta también todo tejido necrótico, como por ejemplo, el ápice del tallo si está de color negro.

Trata de que no le dé luz directa para que no se estrese, y que la humedad sea alta. Si el esqueje sigue siendo viable, en menos de una semana podrán brotar hojas de las yemas axilares.
Respecto a las puntas caídas si las hay, no pierdes nada por tratar de enraizarlas. Ponlas en una pequeña maceta con turba de coco y perlita, empapada con algo de enraizante. Corta las hojas más grandes por la mitad para evitar una transpiración excesiva y cubre la maceta con una bolsa de plástico con algún pequeño agujero.
Procura airear cada 2 o 3 días. Si hay suerte, pueden desarrollar raíces; a partir de entonces ya lo puedes tratar como otro esqueje más.
Cuidados de las plantas de Kratom
Una vez que las plantas están en el invernadero, debemos de darles las condiciones ideales, teniendo en cuenta que cuando son jóvenes son delicadas.
Iluminación
Las plantas jóvenes necesitan luz indirecta. Si dispones de iluminación artificial, puedes usarla una vez haya pasado una semana.
Humedad
Las plantas necesitan al principio una humedad alta, >70%. El sustrato debe estar húmedo pero no encharcado.
Temperatura
Es ideal hacer crecer los esquejes en verano y mantener una temperatura dentro del invernadero de 25-30 ºC.
Si observas que las hojas más maduras se marchitan y caen, es normal. Un indicador de que estamos en el camino correcto es la apertura de las estípulas y el brote de un nuevo par de hojas, como se observa en la imagen. Este crecimiento puede darse en menos de una semana si todo va bien.


Curiosidad sobre las estípulas
El Kratom pertenece a la familia Rubiaceae, la misma del café, donde las estípulas también son comunes. En muchas rubiáceas, las estípulas son un rasgo útil para identificar la especie.
Más adelante, podemos ver el crecimiento de ramas laterales (círculo rojo), que salen de la yema axilar que queda cuando una hoja madura se cae. También pueden crecer nuevos brotes de una hoja madura aún funcional.
Este fenómeno indica que hay buena humedad y nutrientes disponibles, pero si en tu planta no lo observas, no hay de qué preocuparse siempre y cuando salgan huevos pares de hojas de la yema apical. Si quieres que la planta no crezca tanto en altura sino en amplitud, puedes realizar una poda apical o entrenamiento de bajo estrés (doblando los ápices mediante cuerdas), siempre que la planta esté sana.
Si observas que las venas de las hojas cambian de color, es normal, ya que depende de factores ambientales. Como explicamos en nuestro artículo sobre qué es el Kratom, las denominaciones usadas en los productos comerciales (vena verde, roja, blanca…) dependen del proceso de secado y no del color real de la vena.
Debemos airear diariamente el invernadero y regar cuando el sustrato pierde humedad, preferiblemente al inicio del día, así como secar las hojas si hay agua de condensación.
Debido al escaso número de hojas que tienen los esquejes, hay poca transpiración y por tanto la humedad en el invernadero será baja. El calor del verano junto con una baja humedad promueve plagas como el pulgón y la araña roja, y puede quemar las hojas, empezando por las puntas y los bordes, como se observa en la imagen.

Hay diferentes formas de subir la humedad:
- Pulverización con agua: hay que evitar usar agua dura. Se puede pulverizar sobre las hojas en las horas de mayor calor si no hay sol directo.
- Uso de bandejas con agua: pon en el suelo del invernadero una bandeja con perlita o grava, añade agua y coloca las macetas sobre el las piedras húmedas, evitando que la base contacte con el agua.
Una vez que haya pasado al menos la primera semana, paulatinamente, podemos ir aclimatando a las plantas a la humedad exterior haciendo agujeros en el plástico protector del invernadero, hasta el destape total en medio mes. Si durante el proceso de aclimatación las hojas no se mantienen firmes, es necesario volver a subir la humedad y posponerlo.

Riego y abonado
Materiales y utensilios
Estos son los materiales que necesitaremos para regar y abonar el Kratom:
- Agua: esta planta tolera bastante bien el calcio, por lo podemos usar agua dura, típica del levante, siempre y cuando evaporemos el cloro.
- Ácido fosfórico: es el ácido ideal para bajar el pH a un rango de 5,8-6,2.
- Humus líquido: este producto aporta nutrientes con menor riesgo de toxicidad por exceso de sales que los fertilizantes químicos. Usa la dosis media que indique el fabricante.
- CalMag: el Kratom consume grandes cantidades de calcio y magnesio. Si usas el sustrato que te hemos recomendado, a base de tierra para plantas acidófilas, es una adición casi obligatoria. Bien tolerado a dosis altas, solemos usar 1 mL/L.
- Medidor de pH
- Jarra medidora
- Báscula
- Cubeta o plato de drenaje
Cómo regar
La mejor manera de saber cuando regar es el peso, además de los signos de sequía que muestra la planta.
Cuando toque el riego, procedemos de la siguiente manera:
- Preparamos el agua de riego, añadimos el humus líquido y el CalMag en una jarra medidora. Posteriormente, ajustamos el pH con ácido fosfórico. Si se trata de una planta pequeña con sustrato nuevo, puedes usar simplemente agua con el pH ajustado.
- Vamos añadiendo agua hasta que comience a drenar. Queremos que drene del 10% al 30% del volumen de riego. Para ello, medimos el volumen de liquido que ha drenado.
- Mide el pH del drenado: el rango ideal es 5,5 a 6,5. Si sale fuera de rango, tendrás que ajustar el pH de futuros riegos. Usando el sustrato que hemos recomendado, es normal que el primer riego salga muy ácido.
- Pesa la maceta una vez haya drenado completamente: ese es tu peso con el sustrato saturado de agua.
- Vuelve a regar cuando haya perdido un 30%-40% del peso inicial, o antes si ves signos de estrés hídrico.
Si se trata de una planta débil con poca transpiración y no ha perdido un 30% del peso a las 2 semanas del último riego, debes volver a regar para eliminar las sales acumuladas.
La dosis de humus líquido y CalMag deben ajustarse si la planta muestra algún déficit o exceso de nutrientes.
Trasplante a una maceta mayor
También en verano es cuando más rápidamente se desarrolla el sistema radicular, por lo que hay que pasar periódicamente a macetas más grandes hasta que demos el paso al exterior.
Hay diversos signos indicativos de que la maceta se ha quedado pequeña:
Raíces asomando por los agujeros de drenaje o por la superficie del sustrato.
- Nuevas raíces saliendo de la base del tallo (ver imagen).
Riego cada vez menos duradero → el sustrato se seca en 1 día o menos aunque antes tardaba más.
Crecimiento más lento o estancado pese a tener buena luz, agua y nutrientes.
Hojas más pequeñas de lo normal en los nuevos brotes.
Tallos finos y más largos de lo habitual (puede ser signo de estrés radicular).
Es recomendable realizar trasplantes a macetas ligeramente mayores pero no mucho más grandes, para evitar que el agua quede estancada y proliferen los hongos. Por ejemplo, podemos pasar de la maceta inicial de 10 cm de diámetro a otra de 14 cm.
Una vez realizado el trasplante, podemos regar con un enraizante para estimular el crecimiento de las raíces. Por ejemplo, Neudofix a una concentración de 2 g/L funciona bien.
Cómo identificar plagas y signos de estrés
Debido a la fragilidad de las plantas en las etapas iniciales, debemos actuar rápido ante cualquier signo de estrés o plaga.
La falta de agua es algo común, ya que el Kratom es una planta que necesita un sustrato húmedo. Los signos iniciales de la deshidratación son a veces ligeramente difíciles de ver, como hojas ligeramente caídas, menor firmeza y elasticidad de estas o crecimiento ralentizado.
Cuando la deshidratación avanza, es habitual ver el tallo apical doblado (ver imagen) y hay que regar inmediatamente.
Si es solo un problema de deshidratación, en 2 horas el tallo volverá a quedar erguido. En caso contrario, podría tratarse de hongos en las raíces, lo cual es mucho más serio.

Los hongos en las raíces pueden darse en sustratos mal aireados. Si bien se pueden usar alternativas naturales (Bacillus subtilis, Bacillus amyloliquefaciens, extracto de ajo o aceite de Neem), es posible que debido al precio de las plantas y su dificultad para conseguirlas, quieras usar algo más potente.
Antifúngicos como Fosetil, Propamocarb o Metalaxil-M pueden ayudarte a recuperar la planta. Hemos comprobado que fosetil en en agua de riego a una concentración de 1g/L parece ser seguro para las plantas débiles.
De forma preventiva, puedes usar extracto de canela en el agua de riego o aplicar Trichoderma harzianum / T. asperellum, que son hongos beneficiosos que colonizan el sustrato e impiden el crecimiento de hongos patógenos.
Estos productos también ayudan a prevenir el desarrollo de hongos foliares, comunes en estas condiciones de alta temperatura y humedad.
Recomendamos examinar diariamente las hojas en busca de signos de hongos foliares y plagas de insectos o ácaros.
Encontrar hongos saprófitos en hojas maduras que están cayendo es normal, pero si encuentras manchas indicativas de hongos en hojas sanas, debes hacer lo siguiente:
- Elimina las hojas muy afectadas.
- Aplica tratamiento preventivo si no lo estabas haciendo ya.
- En caso de que la enfermedad esté muy extendida, usa fungicidas sistémicos (propiconazol, tebuconazol, trifloxistrobin). Evita el azufre si la temperatura es muy elevada (>28 ºC) y si usas cobre, aplica dosis bajas.
Existen varias plagas que nos podemos encontrar en estas plantas, resumidas en la siguiente tabla:
| Plaga / Problema | Síntomas comunes | Prevención / Control |
|---|---|---|
| Araña roja (Tetranychus urticae) | Puntitos claros en hojas, decoloración en hojas nuevas y telarañas finas en brotes o sustrato. | Mantener humedad alta (>70 %), nebulizar agua, aplicar extracto de neem o jabón potásico; usar acaricidas específicos si es necesario. |
| Mosca del mantillo / mosca de la humedad (Sciaridae) | Pequeños mosquitos volando alrededor del sustrato; larvas que dañan raíces jóvenes. | Evitar exceso de humedad, cubrir la superficie con arena o perlita (vigilar el pH del sustrato si se usa tierra de diatomeas), usar trampas amarillas adhesivas y aplicar BTI o nematodos beneficiosos para las larvas. |
| Trips | Hojas con manchas plateadas o negras, bordes irregulares y deformación en hojas nuevas. | Trampas adhesivas (azules), aplicar jabón potásico o extracto de neem en fases tempranas; introducir enemigos naturales si procede. |
| Pulgones | Hojas rizadas, deformadas, presencia de melaza y posible atracción de hormigas. | Eliminar físicamente o aplicar jabón potásico/neem; fomentar depredadores (mariquitas, sírfidos). |
Por ejemplo, en la imagen observamos un pequeño agujero en la hoja así como diminutos puntos negros (excrementos), signos de la presencia de un insecto fitófago.
Conviene usar métodos al principio poco agresivos, especialmente si tenemos esquejes que aún están enraizando o plantas débiles. El jabón potásico al 1% (1 gramo de jabón potásico sólido por cada 100 mL de agua) es bien tolerado por las plantas.

En el caso de trips o moscas de la humedad, la primera opción son las trampas adhesivas de color azul o amarillo, respectivamente, ya que no afectan a las plantas (pero sí pueden afectar a insectos beneficiosos, como mariquitas o arañas depredadoras). Si la plaga es de araña roja u otros ácaros, optaremos por un acaricida en lugar de un insecticida de amplio espectro.
Al aplicar cualquier tratamiento, se debe hacer al atardecer y en todas las plantas que estén en el mismo invernadero, priorizando insecticidas poco fitotóxicos (piretrinas naturales o imidacloprid en dosis bajas).
Técnicas de cultivo: ¿poda apical o LST?
Debido a la dominancia apical, las plantas crecen hacia arriba. En un armario de cultivo, esto supone dos problemas:
- Se desaprovecha espacio.
- El ápice se puede quemar al acercarse al foco.
Existen varias técnicas para conseguir un crecimiento arbustivo, donde prima la expansión en horizontal.
El primero consiste en cortar el ápice predominante: esto supone un gran estrés para la planta y no lo recomendamos por un motivo muy sencillo: en una planta de Kratom sana, es fácil que el ápice se bifurque o incluso se trifurque.
Para forzar la expansión horizontal, lo mejor es aplicar técnicas de bajo estrés (LST), en las cuales el tallo principal se dobla mediante cuerdas hasta dejarlo horizontal. En pocos días, saldrán nuevos tallos de las yemas laterales que se irán hacia arriba. Doblando también estos tallos, conseguiremos una planta frondosa y baja. En este enlace explican muy bien en qué consiste esta técnica (explicado para el cannabis, pero se aplica el mismo principio en el Kratom).
Hora de la cosecha
Una vez que tus plantas estén frondosas, tocará hacer la cosecha.
Para ello debemos cortar las hojas inferiores, las cuales ya no reciben luz. Si no lo hacemos nosotros, lo hará la planta: estas hojas no participan en la fotosíntesis pero sí transpiran, por lo que la planta las descarta aún estando verdes. Si observas que hay hojas sanas que se están cayendo, significa que la poda ya es necesaria.
Corta con unas tijeras desinfectadas con alcohol, a 1 cm del tallo.
Masticar las hojas frescas es una forma de consumo habitual en los países de donde esta planta es originaria, como explicamos aquí. La pega es su fuerte sabor y que se trata de un producto perecedero.
Para conservar las hojas, ponlas sobre papel vegetal u otra superficie limpia y déjalas a la sombra durante 12 horas. Este proceso se conoce como marchitamiento.
A partir de aquí, tienes dos opciones:
- Si quieres conseguir un producto de vena verde, pon las hojas marchitadas en un deshidratador de comida a 40ºC durante 4-7 horas, hasta que las hojas queden completamente secas.
- Si lo que buscas es un producto de vena roja, pon las hojas durante 1-2 horas en un deshidratador u horno de convección a 80ºC.
En ambos casos, las hojas deben de quedar completamente secas, rompiéndose y crujiendo con solo tocarlas suavemente. Elimina la vena central: coge la vena con los dedos índice y pulgar de una mano, y con la otra mano, arrastra los dedos a lo largo de la vena. Haz que el tejido seco caiga sobre un bol u otro recipiente.
Es normal que el producto final pese alrededor de un 10% de lo que pesaban las hojas frescas.
A continuación, tritura las hojas y almacénalas de forma correcta.
Trasplante al exterior
Siguiendo estas recomendaciones, podremos conseguir plantas fuertes que sobrevivan al trasplante en exterior.
Si se han hecho lo suficientemente grandes, recomendamos sacar uno o más esquejes, de este modo aseguramos la supervivencia de la genética si la planta no sobrevive al exterior.
Una vez en el exterior, debemos continuar con los cuidados, con consideraciones adicionales según el clima: hay que proteger la planta frente a las heladas, el sol intenso y abonar periódicamente durante el verano.
Iremos actualizando este artículo a medida de que aumente nuestra experiencia con el cultivo de esta planta.
Propagación mediante esquejes
Sacar esquejes es la forma más rápida y simple de multiplicar nuestras plantas y conservar la genética. Si queremos sacar semillas, debemos esperar a tener un árbol adulto y con condiciones climáticas ideales, lo cual puede no darse. Además, el proceso de germinación de las semillas es delicado.
Según un estudio publicado en Frontiers in Plant Science, la aeroponia es el mejor sistema para obtener esquejes sanos. Este sistema, si bien es más caro, es más eficiente ya que las raíces se desarrollan mucho mejor.
Esquejado paso a paso
Selección del material:
Elige una planta madre sana, libre de plagas y con buen vigor.
Busca ramas semileñosas (ni muy tiernas ni completamente leñosas), de unos 10–15 cm de longitud.
- El proceso debe hacerse en verano si no podemos controlar con exactitud la temperatura y humedad: la tasa de éxito en invierno es de tan solo el 7%.
Corte del esqueje:
Con tijeras de podar limpias y desinfectadas (alcohol o lejía diluida):
Corta justo por debajo de un nudo (donde sale una hoja o rama).
Deja 2–3 pares de hojas en la parte superior.
Preparación:
Retira las hojas inferiores para que la parte que irá en el sustrato quede desnuda.
Si las hojas superiores son grandes, recorta a la mitad para reducir pérdida de agua por transpiración.
Aplicación de hormona enraizante (opcional pero recomendado):
Sumerge la base del esqueje en un polvo o gel de ácido indolbutírico (IBA) o similar. 5 mg/L de IBA y 2,5 mg/L de NAA fue usado con éxito por el estudio anteriormente citado. Dosis más altas de hormonas fueron contraproducentes.
Sacude el exceso.
Plantación:
- Invernadero:
Usa bandejas o macetas con un sustrato bien aireado: por ejemplo mezcla de perlita y turba/coco.
Introduce el esqueje 2–3 cm en el medio, compacta suavemente.
- Aeroponia:
- Fija cada esqueje en el soporte del sistema (clonador aeropónico) de manera que las bases queden suspendidas en el aire, dentro de la cámara de raíces.
- Mantén la nebulización frecuente (cada pocos minutos) y las condiciones como las descritas en el siguiente apartado.
Ambiente de enraizamiento:
Mantén alta humedad (80–100 %):
Mini invernadero, propagador, o una bolsa plástica transparente que no toque las hojas.
Temperatura ideal: 24–28 °C.
Luz brillante indirecta, sin sol directo: un fotoperíodo de 14 horas es ideal si usas luz artificial.
- En el caso de la aeroponia, la solución nutritiva debe mantener un pH de 5,5–6,5 y hay que desinfectar las boquillas y el depósito de forma frecuente para impedir el desarrollo de algas y hongos.
Riego y cuidados:
Mantén el sustrato ligeramente húmedo, nunca encharcado.
Ventila a diario si usas bolsa/invernadero para evitar hongos.
Espera y trasplante:
Las raíces pueden tardar 6–10 semanas en formarse.
Comprueba tirando suavemente: si hay resistencia, ya enraizó.
Trasplanta a maceta mayor con sustrato rico y sigue cuidando como si fuera una planta joven.



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