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Kratom en España: legalidad, autoconsumo y automedicación

Kratom legal en España

El Kratom ha pasado desapercibido ante los ojos de los legisladores españoles, por lo que la posesión de Kratom en España no es delito. Aún no está incluida en la convención única sobre estupefacientes o en la famosa lista de plantas prohibidas

Tampoco existe ninguna ley que penalice su posesión, por lo tanto: sí, el Kratom es legal en España. Sin embargo, aunque no sea ilegal, el Kratom no está permitido para consumo humano y por tanto, no puede venderse para tal fin: ni como complemento alimenticio, ni como medicamento. Tampoco está aprobado para su uso en veterinaria.

Otro punto a tener en cuenta: en España el consumo de cualquier droga está despenalizado, por lo tanto, el consumo de Kratom a nivel particular no conllevaría ninguna sanción administrativa incluso en el caso de que fuese prohibido.

Respecto al cultivo, cultivar Kratom en España para uso personal u ornamental está permitido. Aparte de que esta planta no está regulada como psicoactiva, no figura en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras ni en ninguna lista de plantas tóxicas prohibidas para el cultivo doméstico.

Guía práctica para el cultivo de Kratom en España (con fotos)

A pesar de estos datos, el Kratom no es desconocido para las autoridades españolas.

El Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones (OEDA) incluyó al Kratom en su informe anual de 2023, clasificándolo dentro de la categoría de «nuevas sustancias psicoactivas (NSP)», definidas como «aquellas que imitan el efecto de drogas ilegales». 

Volvió a aparecer dos años después, en el informe de 2025: nuestro país emitió 7 notificaciones al EU-EWS (Sistema de Alerta Temprana de la Unión Europea) que suelen corresponder a incautaciones o alertas de salud pública.

Esto se debe a que esta planta está incluida en la Base de Datos Europea sobre Nuevas Drogas (EDND) gestionada por la EUDA como una sustancia bajo vigilancia activa.

Si quieres estar al día acerca de la situación legal del Kratom, buscar en el BOE (apartado legislación) los términos Kratom o Mitragyna speciosa es la forma más efectiva. En España, toda ley debe estar publicada en el BOE (Boletín Oficial del Estado) para que esté en vigor. También se indica el momento en el que la ley entrará en vigor.

La jurisprudencia que sienta la ayahuasca en España es positiva para el Kratom

La ayahuasca saltó recientemente al foco mediático por diversas redadas que se hicieron para ser incautada en grupos donde se consumía.

Sin embargo, toda persona denunciada por posesión de ayahuasca fue absuelta.

El artículo 368 del Código Penal, contempla el delito básico de tráfico de drogas consistente en llevar a cabo actos de cultivo, elaboración o tráfico, o promover, favorecer o facilitar de otro modo el consumo ilegal de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas o poseerlas con idénticos fines.

A pesar de que las plantas que conforman la ayahuasca contienen alcaloides fiscalizados (DMT), las plantas en sí no son fiscalizables.

El Kratom tiene la ventaja de que ninguno de sus alcaloides han sido fiscalizados, por lo que su situación legal es aún mejor.

Lo que hizo que las FCSE actuaran contra la ayuhuasca no fue la ley, sino un informe de la Asociación Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS). Sin embargo, la AEMPS no tiene competencias legislativas.

Por fortuna para los consumidores de Kratom, la AEMPS no ha redactado hasta el momento informe alguno acerca de esta planta.

¿Puedo comprar Kratom desde el extranjero?

Depende del país de procedencia. Indonesia es el mayor exportador mundial de Kratom y es posible que algún vendedor te haya ofrecido sus productos. Sin embargo, si tu pedido es parado en aduanas (lo cual puede pasar), es bastante probable que tengas que contratar un abogado especializado en aduanas para poder importarlo, para que te ayuda a presentar la documentación requerida, que podría ser, entre otras:

  • Factura comercial
  • Certificado de análisis para demostrar que no contiene sustancias controladas
  • Certificados de fitosanitarios
  • Declaración de uso no humano

Asegúrate que el vendedor puede proporcionar esta documentación y cumple con la regulación de origen.

Debido a los costos, solo es rentable comprar volúmenes elevados desde Indonesia o Tailandia.

Recuerda que el Kratom no está aprobado para consumo humano, por lo que no puede ir acompañado de declaraciones que sugieran uso humano o potencial terapéutico. Por esta misma razón, hay presentaciones, como gominolas con alcaloides, que pueden ser incautadas y destruidas por ser consideradas contrarias a la ley. Adicionalmente, pueden surgir complicaciones legal y multas.

Si no consigues completar el trámite aduanero, el producto suele ser devuelto y si recuperas o no el dinero depende únicamente de la voluntad del vendedor. Si el servicio de envío no cubre la devolución, el producto será destruido.

Comprando dentro de la Unión Europea, no tendrás que lidiar con aduanas. Y si compras en España, los tiempos de envío son menores.

Por ello te recomendamos comprar Kratom en tiendas españolas epecializadas.

Comprar Kratom en España

Países como Indonesia han levantado la prohibición temporal de exportación, ya que muchas zonas rurales sobreviven gracias a su cultivo y se plantean su regulación para proteger a los consumidores

Recientemente, Tailandia la ha legalizado y con la mayor aceptación a nivel internacional del Cannabis, esperamos que el Kratom no se ponga en el punto de mira.

En algunos estados de USA se ha prohibido o se quiere prohibir. Sin embargo, en otros estados esta planta se ha legalizado, poniéndola al mismo nivel que el tabaco y el alcohol: venta restringida a mayores de 18 años. La Asociación Americana del Kratom lleva años luchando para regularlo, protegiendo a los consumidores e intentando levantar las prohibiciones en los estados o condados donde están vigentes.

Legalidad del Kratom en Europa

En el caso de la Unión Europea, su status legal depende de cada país. Hace unos años nos hicimos eco de una campaña de recogida de firmas para evitar la ilegalización del Kratom en la UE. De momento, parece que el intento de prohibición está parado, aunque la recogida de firmas no dio lugar a ninguna respuesta legislativa.

En Alemania, hay una recogida de firmas activa para evitar su ilegalización. Aunque continúa siendo legal, el Instituto Federal de Medicamentos y Productos Sanitarios de Alemania (BfArM) emitió una advertencia sobre los posibles efectos nocivos del kratom a principios de julio del 2025, lo que alimenta los rumores sobre una potencial prohibición.

Otro país europeo que es un gran consumidor de Kratom es Países Bajos, dónde la EKA trata de impulsar su regulación. Allí se está llevando a cabo un estudio por parte de la Universidad de Maastricht cuyos resultados pueden influir en el estatus legal de esta planta, por lo que te animamos a participar en su encuesta.

En el lado opuesto, Ucrania ha decidido prohibir el Kratom, con lo que se suma a una larga lista de países. Si bien no se cierra las puertas a la investigación, los consumidores que hacían un uso terapéutico de esta planta ya no podrán hacerlo.

Puedes consultar el status legal del kratom en Europa, país por país, en esta página de la EKA.

Futuro legal del Kratom en España: posibles escenarios

No podemos adivinar el futuro, pero describir los 3 escenarios que se pueden dar en nuestro país respecto al estatus legal de esta planta: continuacionista (alegalidad), prohibición o regulación.

Alegalidad: cuando todo continúa igual

El Kratom no ha llamado la atención de las autoridades españolas debido a que su popularidad aquí es baja y su perfil de seguridad es bastante bueno (ver: «Efectos secundarios del Kratom: ¿Es seguro su consumo?«).

En consecuencia, no se han producido alarmas sociales relevantes desde los mass media que lo pongan en el foco mediático.

Los actores externos tampoco parecen tener un papel relevante hoy en día: a pesar de que en la UE está prohibido en varios países, estos no han hecho presión para imponer su criterio al resto de países miembros. Tampoco la ONU parece tener planes de fiscalizarlo a corto plazo.

Este escenario es bastante plausible en el futuro próximo, pero todo puede cambiar rápidamente. 

Prohibición

El Kratom puede ser fiscalizado en cualquier momento, basta un solo caso mediático de intoxicación o sobredosis.

El riesgo no está en la propia planta, sino en los alcaloides semisintéticos: compuestos obtenidos a partir del Kratom pero mucho más potentes y con un peor perfil de seguridad. Hablamos de la 7-hidroximitraginina, mitraginina pseudoindoxil, MGM-15 o MGM-16.

Esta es una problemática a la que se enfrentan actualmente en los EEUU, donde este tipo de productos están muy extendido y se venden muchas veces bajo la etiqueta «Kratom» (ver «Acerca de los alcaloides puros y semisintéticos«).

La introducción de estos productos de alta potencia en el mercado español también nos afecta directamente. Hemos mencionado anteriormente que España emitió 7 notificaciones al Sistema de Alerta Temprana de la UE sobre el Kratom. El problema es que las autoridades incluyen los alcaloides semisintéticos bajo la etiqueta Kratom, lo que puede llevar a fiscalizar la planta por culpa de productos sintetizados en un laboratorio. 

Ilustración de una de las muchas quemas de árboles de Kratom llevadas a cabo en Thailandia en las últimas décadas

Si algo nos han enseñado otros países, es que la histeria prohibicionista puede desatarse súbitamente.

Regulación

Existen varios marcos regulatorios posibles. Aprobar el Kratom como medicamento sería más fácil si existiera un uso tradicional en nuestro país, pero no es el caso. Si hubiera sido consumida de forma habitual en la UE antes del 15 de mayo de 1997 sería una planta apta para el consumo humano, pero tampoco es así debido a la nula implantación del Kratom hace dos décadas en Europa.

Por tanto, debemos crear un marco regulatorio específico, como los impulsados por organizaciones como la AKA o la EKA con el objetivo de mantener el Kratom legal y proteger al consumidor.

También desde el entorno académico se han emitido propuestas sobre cómo deber ser el marco regulatorio de este producto etnobotánico:

  • Desarrollo de preparados botánicos químicamente definidos.
  • Métodos analíticos validados.
  • Estudios en humanos que relacionen la exposición con el efecto mediante modelos farmacocinéticos y farmacodinámicos.
  • Evaluación del riesgo de abuso y pruebas cognitivas y conductuales.

El marco legal debe incluir 2 vías:

  1. Para los productos basados en la planta: normas estrictas en materia de calidad del producto (como composición, pureza, etiquetado y vigilancia de la seguridad.
  2. Para los componentes enriquecidos (extractos) o semisintéticos: vía convencional del desarrollo de fármacos, lo que incluye estudios toxicológicos y de potencial de abuso.

La regulación es un opción que cobra cada día más peso tanto por la existencia de organizaciones que apuestan por ella como por el cada día mayor volumen de evidencia científica que respalda el perfil de seguridad de la planta.

Este marco regulatorio protege al consumidor aunque no está exento de desventajas. La República Checa ha sido la pionera y desde allí nos llegan dos quejas muy habituales e interrelacionadas:

  • Para los vendedores, adaptarse al nuevo sistema es muy caro, lo que deja fuera del mercado a pequeños negocios.
  • Debido al primer punto, el precio ofertado al consumidor final aumenta drásticamente.

¿Quieres saber más sobre el Kratom?

Te recomendamos leer nuestra guía del principiante sobre esta planta, dónde encontrarás toda la información básico y enlaces a artículos dónde profundizamos en temas concretos.

GUÍA DEL PRINCIPIANTE: ¿Qué es el Kratom? ¿Cómo se Consume? ¿Qué Efectos Cabe Esperar?

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