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Extracto de Kratom: Qué es, Tipos, Riesgos y Diferencias con Otras Formas

Envases con extracto de kratom en polvo listos para usar

De forma etnobotánica, las hojas de Kratom se consumen masticándolas o en forma de infusión. Con la rápida popularización de esta planta en Occidente, surgieron los extractos, que prometen ofrecer los mismo beneficios que las hojas de Kratom de una forma rápida y sencilla, sin necesidad de hacer una infusión o ingerir grandes cantidades de material vegetal.

En este artículo hablaremos sobre los extractos: qué son, tipos, riesgos asociados y diferencias respecto a las hojas originales de esta planta.

Un extracto es un producto basado en Kratom con una mayor concentración de alcaloides (principios activos) por peso en comparación con las hojas. Esta concentración respecto a la hoja original se indica en múltiplos. Ejemplo: un extracto 10x significa que 1 gramo de extracto equivale a 10 gramos de hoja seca.



En esta breve guía te enseñamos los principales alcaloides del Kratom

Los extractos menos concentrados son hojas de Kratom pulverizadas con una concentración extra de alcaloides. Estos extractos son conocidos como enhanced leaf u «hoja mejorada».

Los de mayor concentración no contienen material vegetal original proveniente de la hoja y pueden presentarse en forma de polvo, líquido, cápsulas o incluso golosinas.

Los extractos más concentrados contienen básicamente alcaloides en un porcentaje muy alto y su aspecto es de pequeños cristales con un tono marrón.

Por último, llegamos a los alcaloides puros, que pueden llegar a ser un polvo blanco y estar libre de toda impureza en su forma más refinada. El más común es la mitraginina, pues es el más abundante en el Kratom y el de mayor interés.

Otros alcaloides minoritarios, como la 7-hidroximitraginina o mitraginina pseudoindoxil, no se extraen directamente de la hoja de Kratom, pues su concentración es muy baja. Estos se elaboran a partir de la oxidación controlada de la mitraginina. Debido a este cambio químico, ya no estamos hablando de extractos sino de alcaloides semisintéticos. Haz click aquí para ir a la sección en la que hablamos de los alcaloides semisintéticos.

Formas de presentación más habituales

  • Polvo: muchos extractos se venden en forma de polvo, desde la «hoja mejorada» hasta aquellos de mayor concentración. Mientras que la forma de consumo más habitual para los extractos de alta concentración es el consumo directo, la hoja mejorada y los de baja potencia pueden consumirse en forma de infusión.
  • Cápsulas: al igual que las hojas en polvo, es una forma de presentación muy común.
  • Resina: la resina de Kratom es una forma sólida y pegajosa, resultado de la reducción del líquido. Sus efectos son similares a los del té de Kratom original y puede consumirse directamente, encapsularse o bien elaborar una infusión con ella.
  • Tintura y extractos líquidos: son extractos con base acuosa, hidroalcohólica o glicólica. Hace tiempo solían presentarse en envases con gotero, pero últimamente se han puesto de moda los envases monodosis tipo «chupito», lo que preocupa a las autoridades sanitarias.

Formas de presentación poco comunes

Estas formas de presentación no se suelen ver en España y generalmente provienen de EEUU. Muchas veces no contienen extracto de Kratom sino alcaloides semisintéticos.

  • Comprimidos: esta forma de presentación es menos común y se reserva a extractos de alta potencia y alcaloides puros.
  • Golosinas: es una forma más nueva y suelen contener extractos de potencia media o elevada, debido a que esta forma de presentación no permite albergar gran cantidad de materia.
  • Film sublingual: Debido a la baja cantidad de material que puede contener un film, este formato solo puede usarse con alcaloides puros y no con Kratom. De hecho, suelen contener 7-hidroximitraginina [1][2].
  • Pouches o bolsas bucales: son un análogo de las conocidas como «bolsitas de nicotina». Se coloca entre la encía y el labio superior y va liberando alcaloides a través de la mucosa oral.
  • Productos para vapear: pueden ser tanto líquidos como vapeadores de un solo uso ya precargados. En el mercado se han encontrado algunos que también contienen cannabinoides. Aquí hablamos más de estos productos y explicamos por qué fumar Kratom (o alcaloides) no es recomendable.

¿Son mejores que las hojas de Kratom?

Una confusión muy común entre novatos es confundir potencia con calidad: ¿Mi súper extracto de Kratom 100x es 100 veces mejor que el Kratom en hojas?

Definitivamente NO. La gran mayoría de connoisseurs lo tienen claro: la potencia de los extractos suele ser un cebo para atraer a novatos. Mayor potencia significa que la dosis para alcanzar el mismo efecto en comparación con las hojas (que no siempre es igual, de esto hablamos en el siguiente apartado) requiere menor cantidad de producto a ingerir, lo que no implica que los efectos tengan que ser mejores.

Sin embargo, sí que puede suponer un problema de seguridad ya que el riesgo de sobredosificación es mayor, y este será uno de los temas que trataremos en este artículo.

¿Por qué los efectos de los extractos son diferentes a los de las hojas?

Los extractos no suelen ser fieles a los efectos del Kratom original.

Hay varias razones que explican este fenómeno:

Los extractos vendidos como «full spectrum» o espectro completo tratan de preservar el quimiotipo (composición alcaloidal) de la hoja para ser más fieles a sus efectos, mientras que en el extremo opuesto están los alcaloides puros o semisintéticos, donde hay tan solo un alcaloide y se pierden parte de los efectos del Kratom.

A continuación ponemos 6 ejemplos basados en la literatura científica:

¿Qué peligros tienen los extractos?

En el mundo del Kratom, esto es uno de los temas de los que más se han hablado en los último años.

Oliver Grundmann et al (2023), de la Universidad de Florida, publicaron un artículo para hacer un llamamiento público acerca de los potenciales peligros de los extractos. Según sus estudios, mientras que las hojas de Kratom contienen hasta un 2% en peso de mitraginina, los extractos pueden alcanzar concentraciones del 40% o más. Grundmann lleva años estudiando el potencial terapéutico del Kratom y recientemente volvió a publicar otro estudio, resaltando los mayores riesgos de toxicidad, interacciones farmacológicas y dependencia de los extractos y productos semisintéticos.

Esta elevada concentración hace que sea más fácil:

  1. Alcanzar una dosis tóxica
  2. Desarrollar tolerancia y adicción

Esto es especialmente notable con el uso de alcaloides semisintéticos, de los que hablaremos más adelante.

Un estudio observacional llevado a cabo en EEUU halló que los productos de Kratom comestibles se asocian con la tolerancia, mientras que las presentaciones en formato líquido se asocian con un consumo superior al previsto. Esta últimas tienen un problema añadido: la dosis recomendada por el fabricante es muy amplia (17,5 a 350 mg de mitraginina), lo que refleja que las recomendaciones no se basan en la evidencia y no están estandarizadas, con el consiguiente riesgo de sobredosificación.

Al sumar la falta de transparencia, regulación, marketing agresivo y fácil acceso y dosificación, hay académicos que consideran estos productos un riesgo para la salud pública.

Un nuevo riesgo especialmente preocupante es el de la ingestión por parte de niños: el formato de golosinas o chocolatinas que vemos en algunas tiendas, junto con colores llamativos, dibujos y saborizantes aumenta el riesgo de ingestión accidental. Por estos motivos, desde KationicKratom recomendamos no usar extractos.

Además, debido a la situación legal del Kratom en gran parte del mundo, los extractos se venden sin garantías de ningún tipo. Estos productos pueden estar adulterados (con mayor frecuencia que las hojas de Kratom), pueden contener restos de solventes o concentraciones diferentes a las especificadas en el etiquetado, dando lugar a sobredosificaciones.

Sobre la adulteración, puedes leer más aquí.

Acerca de los alcaloides puros y semisintéticos

En el mercado americano y cada vez más en el europeo, nos podemos encontrar con alcaloides puros: mitraginina, 7-hidroximitraginina (7-OHM) y mitraginina pseudoindoxil (MP), principalmente.

Por norma general, la mitraginina se aisla del Kratom (aunque puede sintetizarse en el laboratorio), mientras que la 7-OHM y la MP se obtienen de forma semisintética, oxidando la mitraginina de manera controlada.

Producto que contiene 7-hidroximitraginina en forma de comprimidos

Otros alcaloides semisintéticos que han llegado recientemente al mercado son MGM-15 y MGM-16, ambos derivados de la 7-OHM. Son fármacos con una gran afinidad por los receptores opioides μ y δ y que actúan como agonistas completos. Al contrario que la 7-OHM y la MP, no se dan de forma natural en el Kratom y desconocemos completamente su farmacología en humanos.

Un estudio financiado por la Universidad de Florida y la Universidad de Carolina del Sur halló que las tabletas de MGM-15 vendidas para consumo humano en EEUU como «research chemicals» (químicos de investigación) de hecho contenían MGM-15, sin alcaloides del Kratom ni sustancias ilícitas. Evaluaron in vitro la afinidad de este compuestos por los receptores mu y delta y corroboraron que efectivamente, es mayor a los de la 7-OHM, lo que puede dar lugar a mayores efectos opioides y mayores riesgos.

También se ha encontrado en estos productos los alcaloides 8-hidroximitraginina y 11-hidroximitraginina, ambos semisintéticos ya que no se dan en el Kratom de forma natural, así como otros productos de oxidación de la mitraginina. Al no pasar por estrictos controles, nos encontramos con dos grandes problemas (Avula B et al (2026)):

  1. La concentración real no coincide con la indicada por el fabricante: por ejemplo, la concentración real de 7-OHM va del 32% al 81% de la indicada por el fabricante.
  2. Presencia de subproductos de síntesis: entre ellos, el más preocupante es la 3-dehidromitraginina (3-dehydromitragynine en inglés), que tiene una elevada toxicidad en modelos animales.

Con estos productos, los riesgos previamente mencionados se los extractos se multiplican. Esto ha hecho que muchos académicos hayan dado la voz de alarma, y que incluso la AKA denuncie a quienes venden estos productos como Kratom, ya que deberían considerarse fármacos según su criterio. Un análisis del mercado americano revela que gran parte de estos productos se comercializan como Kratom. Obviamente, esto supone un problema para el estatus legal del Kratom, ya que las sobredosis e incluso muertes que causan estos productos se han atribuido injustamente a la planta en muchas ocasiones.

Sobre esta problemática ha hablado Kirsten E. Smith de la Universidad Johns Hopkins en un ensayo recién publicado:

«Se desconocen las implicaciones políticas de los productos semisintéticos de 7-hidroximitraginina, pero los acontecimientos adversos o las muertes provocadas por los productos de 7-hidroxitraquinina podrían plantear complicaciones a la regulación de una industria del kratom en crecimiento.»

Para que quede claro: equiparar los productos con 7-hidroximitraginina al kratom es análogo a equiparar los cannabinoides sintéticos al cannabis o cáñamo inalterados, pues los productos que contienen este alcaloide de forma concentrada son farmacológica y toxicológicamente distintos a la hoja de Kratom y poseen riesgos significativos de morbilidad y mortalidad bajo condiciones típicas de uso.

Legalidad: apuntes que afectan a los extractos

En España, los extractos de Kratom tienen la misma consideración que la planta: no están regulados, por lo que se pueden vender pero no para consumo humano ni se permiten hacer proclamas respecto a sus posibles beneficios. Para las consideraciones legales del Kratom, tenemos un completo artículo:

Legalidad del Kratom en España: Guía Completa sobre Autoconsumo y Automedicación

Sin embargo, hay dos temas respecto a la legislación que afectan solo a los extractos y vamos a tocar en este artículo.

Los extractos de Kratom…¿Son Kratom?

Esta es una pregunta que puede parecer incluso tonta, pero encierra un gran debate respecto a cómo deben ser regulados estos productos, llegando a darse guerras entre lobbies.

Previamente hemos hablado sobre los riesgos de los extractos y los alcaloides puros, que al ser vendidos como Kratom, ponen en riesgo la legalidad de esta planta, pues hace que sea vista con un perfil de seguridad peor del que realmente ofrece.

Al ser los extractos un producto basado en Kratom, si puede ser vendido como Kratom o no lo decidirá la regulación de cada país. Sin embargo, desde KationicKratom creemos que estos matices de grises no existen para los alcaloides puros.

Ni la mitraginina pura, ni los alcaloides semisintéticos pueden ser etiquetados como Kratom, de la misma forma que el THC puro o los cannabinoides sintéticos son cannabis.

Precisamente, esta cuestión ha sido tratada en un artículo publicado en la revista Oxford Academic. Los autores analizaron los extractos de Kratom que se venden en el mercado de EEUU con alto contenido de 7-hidromitraginina. Los autores encontraron que los extractos contenía altos niveles de 7-hidroxmitraginina, mayores a los reportados, con bajos niveles de mitraginina, ausencia de otros alcaloides y presencia de compuestos no hallados en las hojas. Por tanto, determinaron que estamos ante productos semisintéticos, no de extractos de Kratom.

Los efectos que ofrece el Kratom son fruto de una compleja interacción entre sus componentes, incluso aquellos no psicoactivos. Los efectos de esta planta no pueden ser reproducidos mediante la administración de una sola molécula.

Sin embargo, tampoco creemos en el prohibición. Además, estos productos pueden tener un potencial terapéutico que merece ser explorado, por lo que la ilegalización no es la solución.

Creemos que la solución es que los vendedores ofrezcan un etiquetado veraz bajo una regulación garantista y que el comprador tenga acceso a toda la información antes de tomar una decisión.

Problemas legales relacionados con el formato de presentación

Como ya hemos comentado, en España el Kratom ni los productos derivados pueden venderse para consumo humano, al igual que ocurre con los alcaloides. 

Por eso motivo, lo habitual es que el vendedor especifique en el envase que no es apto para el consumo humano. Sin embargo, esto podría no bastar a ojos de la justicia para productos en forma de cápsulas, comprimidos o gominolas.

Un juez puede interpretar que, a pesar del etiquetado, el producto sí va destinado a consumo humano y ordenar acciones legales, como su retirada. Esto no supone un problema para el consumidor, porque en España el consumo esta despenalizado y no se trata de una droga legislada, sin embargo, sí es un problema para el vendedor. Si los medios de comunicación de hacen eco de esta clase de actuaciones judiciales, se pondría el foco en el Kratom y podría surgir presión para su ilegalización.

¿Puedo elaborar un extracto de forma casera a partir de las hojas?

Existen varios tipos de extractos que se pueden elaborar en casa.

Uno es la resina de Kratom:

Cómo elaborar resina de Kratom paso a paso (con vídeo)

Otro, esta vez en formato líquido, es la tintura:

Cómo elaborar tintura de Kratom: guía paso a paso

Si quieres elaborar un extracto de Kratom más potente y con calidad comercial, puedes hacerlo usando la elaboración de tintura alcohólica como punto de partida. 

Una vez obtenida la tintura, tienes que calentarla hasta la ebullición (necesitas buena ventilación y evitar fuentes de ignición). Al evaporarse y enfriarse, tienes que rascar los pequeños cristales que se formarán: ese es tu extracto.

Como alternativa, puedes usar etanol de grado alimentario al 95% en lugar de etanol al 40%: esto facilita la evaporación y secado del producto, a la vez que permite aislar mejor los alcaloides. Este solvente es capaz de extraer gran cantidad de mitraginina en comparación con la extraída en un té de Kratom (~8 veces mayor concentración) mientras que también extrae y concentra otro alcaloides como painanteína, especiociliatina y especioginina. Sin embargo, no se encuentra 7-hidroximitraginina y corinanteidina en comparación con el té, si bien en este último la concentración es muy pequeña.

Por último pero no menos importante, debes calcular su potencia. Puedes hacerlo de forma aproximada con este cálculo:

Potencia extracto = peso hojas Kratom / peso extracto

Si obtienes un valor de 10, por ejemplo, no significa que cada gramo de extracto equivalga a 10 gramos de hojas, por las pérdidas en el proceso, pero es un punto de partida para decidir como dosificarlo.

Foto de un extracto de Kratom Super Green elaborado por KationicKratom
Foto de un extracto de Kratom Super Green finamente molido y tamizado elaborado por KationicKratom. El extracto conserva en gran medida el color original de la variedad de partida.

Conclusiones

Los extractos de Kratom ofrecen varias ventajas respecto al consumo de hojas de Kratom a través de un infusión o su ingesta directa. Sin embargo, creemos que toda persona debe empezar por las hojas de Kratom, y probar qué variedad se adapta a sus necesidades.

El uso de extractos debería dejarse para momentos puntuales, dónde se necesite administrar una dosis de forma rápida y cómoda. Ante los primeros signos de tolerancia y adicción, es recomendable volver al consumo de hojas.

Los extractos de Kratom tienen cabida en aquellas situaciones en las que un consumidor no pueda disponer de una infusión de Kratom, ya que estos pueden ser consumidos directamente, incluso por vía sublingual.
KationicKratom
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