Aunque el Kratom es considerado por muchos como una alternativa más segura a los opioides y otras drogas recreativas, su consumo prolongado puede acarrear efectos secundarios crónicos. Estos efectos, menos visibles que los agudos, son relevantes especialmente para usuarios diarios o de dosis altas.
En este artículo analizaremos las posibles consecuencias del uso continuado de Kratom, incluyendo riesgos físicos, psicológicos y metabólicos, basándonos en los estudios y casos clínicos más recientes.
Tabla de contenido
ToggleDependencia y tolerancia: el riesgo más documentado
El efecto secundario crónico más frecuente del Kratom es el desarrollo de dependencia física y psicológica. Aunque su perfil adictivo es menor que el de los opioides tradicionales, existen numerosos casos de habituación con síntomas de abstinencia.
Características clave:
- Tolerancia progresiva: el cuerpo necesita dosis más altas para obtener los mismos efectos.
- Abstinencia leve a moderada: síntomas como irritabilidad, insomnio, dolores musculares y ansiedad al suspender el consumo.
- Consumo emocional: algunos consumidores aumentan la dosis en situaciones de estrés o malestar psicológico, agravando la dependencia y la tolerancia.
Jeffrey M Rogers et al (2024), de la Universidad de San Diego, entrevistaron a 395 consumidores de Kratom para analizar la adicción y la dependencia física a esta planta.
De su estudio destacamos 4 puntos:
- Solo el 2% de los usuarios habituales cumplen criterios clínicos de adicción moderada o severa.
- De media, los síntomas de retirada al cesar el consumo de Kratom son de leves a moderados.
- Los síntomas de retirada y problemas relacionados con la addición al Kratom están más relacionados con su frecuencia de consumo que con la cantidad diaria ingerida.
- Los hombres experimentan más síntomas de retirada y problemas relacionados con la adicción que las mujeres.
Consejo: establecer descansos regulares y usar la dosis mínima efectiva es clave para evitar dependencia.
Existen suplementos que potencian los efectos del Kratom y evitan el aumento de la tolerancia, como la cúrcuma, el magnesio o el aceite de semilla negra. Sobre ellos hemos escrito en este artículo aparte:
Cómo potenciar los efectos del Kratom y evitar el desarrollo de toleranciaSi quieres saber más sobre la adicción al Kratom, cómo reducir riesgos y cómo combatirla, te recomendamos nuestro artículo sobre la adicción al Kratom:
Adicción al Kratom: riesgos y precaucionesEfectos cardiovasculares
Aunque aún poco estudiados, los efectos del Kratom sobre el sistema cardiovascular están comenzando a ser reportados en la literatura médica, especialmente en consumidores de dosis elevadas o con predisposición genética.
Una revisión realizado por Leong et al. halló como efectos secundarios más comunes la taquicardia (~25%) y la hipertensión (~11%). Sin embargo, parece ser que los consumidores crónicos de Kratom son menos propensos a padecer hipertensión y otras enfermedades metabólicas. Es posible que las variedades de vena verde sean más propensas a producir estos efectos en comparación con las venas rojas y esa sea una fuente de variabilidad.
Un ensayo en consumidores crónicos halló que el pulso y la tensión arterial se eleva a las 8 horas del consumo y luego disminuye a niveles basales. De momento, no existe explicación para esa demora en los efectos cardiovasculares.
A pesar de su actividad serotonérgica, ningún alcaloide del Kratom es agonista del receptor de serotonina 5-HT2B, por lo que queda descartado el riesgo de valvulopatías por consumo prolongado. Respecto al riesgo de aterosclerosis, un estudio in vitro ha hallado que la mitraginina aumenta la permeabilidad paracelular del endotelio de la aorta pero se desconoce su relevancia clínica. Se sabe que este efecto está mediado por los radicales libres de oxígeno (ROS) y que es eliminado por antioxidantes, muy abundantes en el Kratom.
Consejo: es recomendable medir la tensión arterial de forma periódica, especialmente en consumidores hipertensos y/o de cantidades elevadas.
Jozef Dodulík et al han presentado un caso clínico en el que un joven de 18 años sufrió una fibrilación ventricular al realizar ejercicio durante los efectos de la cafeína y el Kratom.
Si bien no se hallaron problemas congénitos en la exploración posterior, una mutación del gen MYOM1 de relevancia clínica desconocida podría estar implicada.
También se ha reportado otro caso clínico de disfunción ventricular derecha aguda en un hombre de 52 años que solo consumía Kratom y Delta-8 THC de forma intermitente. El consumo fue semanas antes del cuadro clínico, pero los autores han señalado al Kratom como factor precipitante ya que no hallaron otros, por lo que se trata de un caso clínico controvertido y la etiología no está clara.
Respecto a las alteraciones en el electrocardiograma, un estudio transversal con 200 participantes no ha encontrado ninguna correlación entre consumo habitual de Kratom (434,28 mg diarios de mitraginina, una dosis elevada que equivalen a unos 43 gramos de hoja seca) y anormalidades en el ECG. Sí se hallaron mayores probabilidades de taquicardia sinusal y QTc límite, pero no QTc prolongado.
Otro estudio transversal más pequeño también halló que el consumo de Kratom puede aumentar el intervalo QTc de forma dosis-dependiente, pero que su consumo regular (sin uso concomitante de otras sustancias) puede no estar relacionado con ninguna anomalía ni patología cardiovascular. Sin embargo, tampoco podemos descartar que esta elevación dosis-dependiente pueda causar arritmias en personas susceptibles que consuman dosis altas.
Según un estudio in vitro, la mitraginina actúa como muchos otros medicamentos que causan QT prolongado: bloqueando los canales de potasio. Una prolongación excesiva del QT puede desencadenar torsade de pointes, aunque esto no ha sido demostrado en la práctica clínica.
Lo que sí ha sido reportado en la literatura médica han sido cuatrs casos de síndrome de Brugada reversible tipo 1, tres relacionados con el consumo de dosis muy altas y otro con Kratom fumado:
- El primer caso clínico describe un síndrome de Brugada tipo 1 adquirido en un politoxicómano, relacionado con el consumo de unos 100 gramos diarios de Kratom durante años.
- El segundo, se da en un varón sano de 25 años con un consumo de 84 a 100 gramos diarios de Kratom, sin abuso de otras sustancias. Adicionalmente, el producto consumido fue analizado para descartar contaminantes.
- El tercero se dio en un varón de 28 años tras fumar un cigarrillo que contenía Kratom, con historial familiar de muerte súbita en hermano gemelo.
- El cuarto se dio en un varón de 54 años al tomar accidentalmente una dosis de Kratom 10 veces superior a su dosis habitual. Presentaba hipocalemia (niveles bajos de potasio en sangre) que podrían haber contribuido al desarrollo del cuadro clínico.
El estudio fue posteriormente comentado en la editorial de Rhythm Disorders. Es posible que exista una predisposición genética en estos sujetos a desarrollar el síndrome de Brugada al consumir altas dosis de Kratom, y el mecanismo de acción podría ser la inhibición de los canales de potasio por parte de la mitraginina y la 7-hidroximitraginina. Palpitaciones y síncopes son signos tempranos que pueden hacernos sospechar de síndrome de Brugada en esta población.
Consejo: aquellos consumidores de dosis muy elevadas de Kratom deberían realizarse rutinariamente electrocardiogramas para detectar de forma temprana cualquier alteración. En caso de alteraciones del ECG o de historial familiar de Brugada, lo más prudente es cesar el consumo y ponerse bajo supervisión médica.
Hepatotoxicidad: ¿puede el Kratom dañar el hígado?
En EEUU, el Kratom es uno de los ingredientes herbales más asociados al daño hepático, junto con el té verde, la cúrcuma, la G. cambogia y la ashwagandha.
Estudios observacionales en consumidores crónicos no han hallado indicios de daño hepático (ver sección de conclusión), si bien el primer ensayo clínico fase 1 en humanos sí halló elevación en las enzimas ALT/AST en la dosis más alta estudiada (53,2 mg de mitraginina), especialmente tras dosis múltiples.
Aunque este hallazgo no indica necesariamente hepatotoxicidad, sí existen reportes de daño hepático relacionados con el uso continuado de Kratom, aunque no se ha demostrado una relación causal directa en todos los casos.
Según la última revisión sistemática publicada (Calicdan XA et al, 2026), estos casos clínicos presentan las siguientes características:
- La mayoría se dan en hombres adultos que frecuentemente consumen otras sustancias y presentan otras enfermedades.
- El consumo de Kratom se asoció temporalmente con la aparición de la lesión hepática, que se presentaba comúnmente con ictericia y elevaciones de las enzimas hepáticas.
- Los patrones de lesión fueron predominantemente colestásicos.
- En la mayoría de los casos, las enzimas y la función hepática mejoraron tras el cese del consumo.
- De los 32 casos analizados, 4 de ellos no mejoraron y requirieron un trasplante de hígado.
Se desconoce el mecanismo por el cual se producen estos casos de hepatotoxicidad, pero la homocigosis del alelo G del gen PTPN22 podría ser un factor de riesgo. Un estudio in vitro trató de arrojar luz sobre la hepatotoxicidad de la mitraginina y la painanteína, dos alcaloides del Kratom. Mientras que la citotoxicidad de la painanteína es baja, la de la mitraginina es baja o nula según la linea celular usada.
Recomendación: si presentas fatiga, dolor abdominal o coloración amarilla de la piel, suspende el Kratom y consulta a un médico. Evita combinarlo con alcohol o medicamentos hepatotóxicos.
Trastornos neuropsiquiátricos
Hay evidencias de que el Kratom podría tener efecto antipsicótico: un estudio in silico halló que este efecto podría estar mediado por el antagonismo de la mitraginina por el receptor de la serotonina 5HTR2A, el cual ha sido reportado anteriormente. Así mismo, se ha teorizado sobre su uso como terapia complementaria o alternativa en el tratamiento de la esquizofrenia.
Aunque su farmacodinámica pueda sugerir un perfil de seguridad mayor en personas con trastornos del espectro psicótico, no implica que el consumo de Kratom esté exento de riesgos o actúe como un antipsicótico.
De momento, carecemos de suficientes estudios para comparar riesgos respecto a otros opioides y drogas de abuso. La información disponible en humanos es muy limitada:
- Sangun Suwanlert describió en su trabajo a 5 pacientes con sintomatología psicótica entre los 30 adictos que evaluó. Pero de esos 5, hasta 3 de ellos consumían Kratom con otras drogas.
- Este caso clínico muestra que el Kratom puede ser un factor en el empeoramiento de la enfermedad de una persona con trastorno esquizoafectivo.
- También se ha descrito la inducción de un cuadro psicótico por parte del Kratom en un joven de 18 años con historial previo de psicosis inducida por drogas (estimulantes) y catatonia. Este caso pone de manifiesto, según un médico estudiante, la dificultad para conocer el consumo de Kratom en los pacientes así cómo la conveniencia de mantener el tratamiento a lo largo del tiempo.
Los datos que tenemos hasta el momento no nos permiten establecer una relación clara entre el Kratom y la psicosis, a lo que se añade la dificultad de separar el consumo de esta planta con el de los alcaloides semisintéticos.
Hasta que no se conozca bien su compleja neurofarmacología, aplicando el principio de precaución, es un riesgo que cualquier consumidor crónico debería tener presente, especialmente si existen antecedentes familiares.
El asunto se vuelve más complejo si hablamos de combinaciones con otras drogas de abuso: entre personas con trastorno por uso de opioides, el uso concurrente de Kratom se asoció con un fuerte aumento temporal de indicadores de enfermedad mental grave (como depresión, ansiedad, trastorno bipolar…) entre 2021–2023. No está claro si el Kratom contribuye causalmente al deterioro psiquiátrico o si identifica a un subgrupo especialmente vulnerable y clínicamente complejo.
Recomendación: si experimentas alteraciones del estado de ánimo o síntomas inusuales, consulta con un profesional de salud mental. No uses Kratom como sustituto de un tratamiento médico sin supervisión.
Hiperpigmentación de la piel

Recomendación: si notas cambios en el color de tu piel, especialmente en las zonas expuestas al sol, usa protector solar y considera reducir la exposición al Kratom. Consulta con un dermatólogo si persiste, ya que evitar la exposición solar podría ser insuficiente para revertir esta condición médica.
Déficits cognitivos y efectos en la memoria a largo plazo
Estudios en modelos animales y en consumidores habituales han sugerido que el uso crónico de Kratom en dosis elevadas podría afectar la memoria, el aprendizaje y la función ejecutiva.
Resultados destacados:
- En humanos, la evidencia es escasa y los resultados mixtos, ya que influyen muchos factores como dosis, frecuencia, variedad y población estudiada:
- Un estudio de 2007 encontró que un porcentaje pequeño de consumidores crónicos de Kratom en Tailandia tenía problemas de atención, razonamiento y memoria.
- Otro estudio encontró que el 17% de los encuestados tenía dificultades para comprender, concentrarse o recordar.
- Un estudio posterior evaluó consumidores regulares que tomaban más de 3 vasos diarios de kratom (≈ 72,5–74,9 mg de mitraginina, algo menos de 7,5 gramos de hoja) y no encontró deterioro en memoria, atención ni funciones ejecutivas pero sí una leve alteración en el aprendizaje visual.
- Otro estudio pequeño (10 consumidores vs 7 controles) comparó las capacidades cognitivas en hombres malayos que consumen Kratom de forma crónica (duración promedio de 4,2 años y 3,8 vasos diarios de Kratom):
- No se encontraron diferencias en pruebas cognitivas (memoria, atención, función ejecutiva) entre consumidores crónicos y controles.
- Sí se halló que el Kratom altera la conectividad funcional del cerebro en reposo (usando resonancia magnética) sin necesariamente deteriorar el rendimiento cognitivo:
- Hiperconectividad MPFC→LIPL: podría relacionarse con mecanismos de adicción.
- Correlación negativa entre duración de uso y conectividad PCC→RIPC y correlación positiva entre duración de uso y conectividad RIPC→PCC
- Este desbalance podría afectar la eficiencia del PCC (corteza cingulada posterior) como nodo central del cerebro, los procesos de autorreflexión y autoconciencia y la capacidad empática. Se necesita más investigación para comprender las implicaciones de estos cambios.
- Alteración de la plasticidad sináptica en el hipocampo de ratas expuestas a altas dosis de mitraginina.
- Posible reversibilidad de los efectos tras la interrupción del consumo.
- El consumo de Kratom en la adolescencia se traduce en déficits cognitivos (alteraciones en la memoria espacial, de trabajo y el comportamiento social) que se mantienen en la edad adulta, según experimentos en animales.
- Pueden darse déficits cognitivos durante el síndrome de retirada del Kratom.
- Se ha propuesto el uso de un inhibidor HDAC (vorinostat) para revertir el déficit cognitivo, basándose en los resultados de un ensayo preclínico.
- También se ha propuesto el uso de antagonistas CB1 para revertir el déficit cognitivo, sin embargo esta propuesta debe ser tomada con cautela ya que no se ha comparado con un grupo control.
- Por contra, la mitraginina sí puede revertir los déficits cognitivos que se dan durante la retirada de opioides, lo que refuerza su uso como coadyuvante en el tratamiento de adicciones a estas drogas.
Estos hallazgos deben tomarse con cautela, ya que muchos provienen de estudios preclínicos o con muestras reducidas. Además, los efectos de la mitraginina pura pueden no corresponderse a los de la hoja, cuya composición es más compleja. A dosis bajas y moderadas, no se han observado déficits significativos.
Aparte de los propios alcaloides del Kratom, un posible agente causante del deterioro cognitivo puede ser el elevado contenido en manganeso de algunos productos de Kratom. Un consumo elevado de manganeso puede llevar a desarrollar manganismo, que se manifiesta en sus primeras etapas con la pérdida de memoria a corto plazo, dificultad para concentrarse y realizar cálculos, entre otros síntomas de deterioro cognitivo. De esta problemática hablamos en la sección de riesgos metabólicos.
Recomendación: evita el consumo diario de dosis altas si estás realizando actividades que requieren memoria y concentración sostenida. Considera suplementos nootrópicos solo bajo asesoramiento profesional.
Riesgos metabólicos: hierro, toxicidad y nutrición
Perfil nutricional del Kratom: riesgos asociados al elevado contenido en hierro y manganeso
El Kratom se ha asociado con efectos positivos sobre trastornos metabólicos como la diabetes o la obesidad. Pero este efecto positivo sobre el peso corporal puede resultar perjudicial en personas con malabsorción o anorexia. También cabe mencionar que ha surgido polémica respecto a los niveles de metales pesados hallados en la hoja de Kratom. El consumo moderado no está asociado con una ingesta de metales pesados mayor a la tolerable, según los análisis disponibles. Para más información, hemos dedicado un artículo a este tema:Metales pesados en el Kratom: ¿es un problema para la salud?
Recomendación: si consumes altas dosis de Kratom con frecuencia, realiza análisis periódicos de sangre que incluyan niveles de ferritina y hemograma completo. Asegúrate de mantener una dieta equilibrada y busca consejo médico si estás por debajo de tu peso ideal.Adolescentes y consumo temprano: riesgo elevado
El consumo de Kratom durante la adolescencia presenta riesgos particulares, ya que el cerebro aún se encuentra en plena etapa de desarrollo neurobiológico.
Una revisión narrativa de C Michael White (2025), revela que el Kratom se usa en adolescentes especialmente como una smart drug, es decir, una droga estimulante que permite estudiar toda la noche. Los efectos agudos reportados en niños son:
Menores de 13 años: presentaron principalmente somnolencia, vómitos, irritabilidad y ataxia. La mayoría de los casos fueron leves o moderados, y pocos necesitaron atención médica avanzada.
Adolescentes (13–19 años): los efectos más comunes fueron agitación, taquicardia, confusión y convulsiones. También se observó un mayor uso intencional (recreativo o autolesivo) en este grupo.
Sin embargo, desconocemos los efectos a largo plazo relacionados con el consumo crónico, que es lo más preocupante acerca del uso del Kratom en esta población.
Algunos estudios en animales sugieren que los efectos negativos sobre la memoria y la conducta pueden ser más pronunciados y menos reversibles en esta etapa.
Riesgos principales en menores de edad:
- Desarrollo de dependencia más rápido por mayor plasticidad cerebral.
- Mayor impacto en la memoria y el control emocional.
- Mayor riesgo de uso problemático y mezcla con otras sustancias.
- Mayor sensibilidad a los metales pesados: el límite máximo tolerable es menor que en adultos y la exposición a niveles altos de plomo es preocupante.
Recomendación: la venta y el consumo de Kratom deben restringirse legalmente a adultos. Desde una perspectiva de salud pública, es fundamental prevenir el acceso a menores y educar sobre los riesgos.
Resumen de efectos secundarios crónicos del Kratom
| Efecto | Frecuencia | Gravedad | Reversibilidad |
|---|---|---|---|
| Dependencia y abstinencia | Alta | Moderada | Alta con suspensión gradual |
| Problemas cardiovasculares | Muy baja | Alta (casos graves) | Variable |
| Daño hepático | Baja | Moderada | Alta si se detecta a tiempo |
| Trastornos mentales | Moderada | Moderada | Variable |
| Hiperpigmentación de piel | Muy baja | Baja | Alta |
| Deterioro cognitivo | Moderada | Baja a moderada | Posible |
| Riesgo metabólico (hierro, lípidos) | Moderada | Baja | Alta |
| Daño en adolescentes | Baja (pero crítico) | Alta | Limitada |
Conclusión: ¿cuál es el verdadero riesgo del Kratom a largo plazo?
Para responder esta pregunta, hemos analizado aquellos estudios en los que evaluaron la salud de consumidores habituales.
Un estudio llevado a cabo en Malasia, lugar dónde el Kratom es muy popular, halló que el consumo prolongado (> 5 años) y a dosis altas (3,5 vasos diarios) no influye en los parámetros hematológicos ni bioquímicos analizados salvo en el caso del colesterol LDL, cuyo nivel es más elevado que en personas no consumidoras.
Los efectos sobre el colesterol a largo plazo no son concluyentes, ya que en el caso de consumidores del sur de Tailandia, se halló que estos tienen menor riesgo a desarrollar dislipemia que los no consumidores o los ex-consumidores. En esta misma población, otro estudio observacional publicado en la prestigiosa revista Nature no halló cambios patológicos en las analíticas de consumidores crónicos, salvo una mejora percibida de la función renal que es muy probable que se deba al menor peso corporal en este grupo.
En un estudio observacional donde se encuestó a 156 hombres acerca del impacto de esta planta en su salud sexual, solo un 1,9% (3 encuestados) reportó un diagnostico de testosterona baja. Si bien se trata de un estudio no controlado y no podemos acceder a los datos desglosados, este porcentaje entra en lo esperable para la demografía que compone el estudio.
En un estudio transversal no se han encontrado diferencias en los niveles de gonadotropinas ni testosterona en consumidores crónicos (> 2 años). Es decir, no hay evidencia de que el consumo habitual de Kratom cause hipogonadismo.
Otro estudio publicado en Journal of Addiction Medicine evaluó la respuesta aguda a una dosis baja a media de Kratom en usuarios habituales. No se encontraron hallazgos clínicos significativos, ni disminución en las habilidades motoras, a pesar de que la mayoría de sujetos de estudio reportaron el consumo de otros fármacos en las últimas 24 horas. El único efecto subjetivo y psicológico reportado fue la euforia.
Otro estudio similar publicado en Frontiers in Pharmacology entrevistó a 10 consumidores habituales de Kratom para evaluar los efectos del Kratom en usuarios regulares. A pesar del reducido grupo de estudio (n=10), sacaron varias conclusiones:
- Los efectos agudos del Kratom son analgésicos y estimulantes a la vez.
- Muchos disminuyeron su dosis habitual al pasar el tiempo.
- Solo 1 participante mostraba signos graves de adicción según el criterio basado en DSM-5.
- Los efectos secundarios de una dosis más alta de la habitual son agitación y nistagmus.
- Los consumidores creen que es seguro a dosis bajas a moderadas en comparación con otros fármacos o drogas ilícitas.
Un estudio publicado en Expert review of clinical pharmacology analizó la farmacología del Kratom junto con los hábitos de consumo extraídos de encuestas a usuarios de Kratom, para aportar información a los profesionales de la salud.
Constatan que muchos de los consumidores de Kratom se benefician de esta planta con nulos o pocos efectos secundarios. Sin embargo, el aumento de la dosis consumida o la frecuencia aumento el riesgo de toxicidad en el contexto de policonsumo de drogas así como de abuso.
Con el aumento del uso de Kratom en la práctica clínica, los médicos deben ser conscientes de los posibles beneficios y efectos adversos asociados con el Kratom. Aunque muchos pacientes pueden beneficiarse del consumo de Kratom con pocos o ningún efecto adverso notificado, el aumento de la dosis y la mayor frecuencia de consumo aumentan el riesgo de acontecimientos tóxicos en el contexto del consumo de varias sustancias o el desarrollo de un trastorno por consumo.
Respecto a los trastornos neuropsiquiátricos, un metaanálisis publicado por Yang Y, Müller CP y Singh D. (2024) tras analizar 36 estudios revela que que se puede obtener un beneficio positivo del consumo de kratom sin ninguna asociaciones adversas significativas con la salud mental.
Y para acabar, respecto a un posible potencial carcinógeno a largo plazo, un estudio in vitro analizó diversas plantas del género Mitragyna. En lo que respecta a la Mitragyna speciosa, no se encontraron efectos citotóxicos ni genotóxicos. Tampoco se hallaron en una preparación de Kratom rica en 7-hidroximitraginina. De hecho, el Kratom contiene alcaloides y otros principios activos que podrían ser útiles contra el cáncer.
En resumen: la evidencia actual sugiere que, si bien el Kratom no comparte el perfil de toxicidad de los opioides clásicos, su uso crónico puede acarrear efectos secundarios relevantes, especialmente cuando se abusa de extractos, se combina con otras sustancias o se consume de forma habitual a altas dosis sin control.
Conocer estos riesgos es fundamental para tomar decisiones informadas. La dependencia, los efectos hepáticos y cognitivos, y los potenciales eventos cardiovasculares deben ser vigilados en consumidores regulares.
¿Quieres aprender cómo prevenir estos efectos crónicos? Consulta nuestra guía:
👉 Cómo reducir los riesgos del Kratom
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